sábado, 13 de febrero de 2016

DESTRUCCIÓN


Lo destruyo todo a mi paso... No hay remedio... Hasta hace muy poco tiempo pensaba que el mundo a mi alrededor era el que se desmoronaba. A medida que pasa el tiempo y veo las circunstancias de mi realidad, tomo conciencia de que soy yo... Lo destruyo todo a mi lado paso...
Soy destrucción!

viernes, 25 de septiembre de 2015

Manipulación

A quién no han tratado de manipular alguna vez? 
Las personas manipuladoras, también se las puede llamar, en muchas ocasiones, mal tratadoras.
Tratan de que todo lo que hagan los demás gire en su vida, y de no ser así, tratan de hacerte sentir mal, poniendo millones de excusas que te pueden llevar al convencimiento.
Una persona manipuladora basará su criterio en sentirse bien, sin importar los sentimientos de los demás en lo absoluto.
Suelen ser egoístas, críticos, poco inteligentes, negativos, y con una auto estima muy por debajo de los niveles normales.
Sólo cuando manipulan y llevan a cabo sus objetivos, se sienten felices. O aparentemente felices, porque no tienen fin.
Nunca es suficiente, y no les sirve un no por respuesta a sus peticiones.
Suelen mentir, engañar y tienen un don para hacer sentir mal al resto. Ya sea por la vía de la pena, por la vía de la culpabilidad, o por la vía de la fuerza, el chantaje o las amenazas. Es decir, en resumen, también se les podría colocar el adjetivo de infantiles o inmaduros.
Suelen tener bastante que ver con las personas psicopatas. Que solo ven el objetivo a perseguir, y hacen lo que sea con tal de que sus deseos sean los que se hagan realidad. No les importa nada el resto.
Egoístas, y normalmente con carencia de bondad. Sólo tienen ojos para ellos. O para ti, pero solo en el caso de que hagas siempre, lo que ellos quieren.
Pueden catalogarte como su mejor amigo, o su mejor pareja, hasta que les llevas la contraria en algo, o no acatas sus órdenes, entonces, pasas a ser la peor persona que han conocido. Además, suelen tener facilidad para insultar, degradar, vejar y demás, si no estás con ellos.
Uno de sus lemas preferidos, sin duda es: o estás conmigo, o contra mí... Y ay! De ti cómo te conviertas en lo segundo... Harán lo que esté en sus manos para destruirte, para que te sientas como un lastre, como una defecacion...
Son personas tóxicas, que creen saber amar, y nunca han sentido nada más que por ellos mismos.
Suelen mostrar dos caras. O bien, de persona triste, desengañada por la vida, melancólicas, etc... O, por el contrario, muy seguras de sí mismas, absolutamente independientes, y sin motivo aparente como para las puedas reconocer como tal.
Si te topas con un perfil de este tipo, sal corriendo, no mires atrás.... De lo contrario, te arrepentirás el resto de la vida que esa persona "te deje" vivir...

viernes, 30 de enero de 2015

Apatía literaria

Porque carezco de simpatía por la escritura desde hace ya varios meses, y esa apatía me preocupa, pues es mi alma, entonces, la que no quiere hablar...
Seguramente se siente tan cómoda, reconfortada , que el silencio le es lo mas importante, el sueño eterno, la soledad tranquila... No Sé... 
Llevo varios días, quizá semanas, que no dejo de pensar en retomar mi pasión: la escritura, la lectura. Pero no llega mi deseo a materializarse por la inmunda excusa de falta de tiempo y cansancio. Una pena.
Hoy en cambio, me he obligado a sentarme frente a mi pereza, y plantarle cara, aunque solo sea para escribir estas mínimas líneas que, quizá, despierten en mí esa gana por plasmar mis pensamientos de nuevo...




miércoles, 11 de junio de 2014

APATÍA




Apatía se encontraba sentada frente al río, observando sus corrientes. No sentía nada, sólo observaba los movimientos, y no había nada que le llamara la atención en las aguas. Con lo único que pasaba el tiempo era observando y mirando, sin un ápice de nada... 
Llevaba días, quizá semanas, sin hacer otra cosa, sólo mirar y mirar y sin despertar, ni tampoco estar dormida... Sólo latente...
Ya ni siquiera se preguntaba los motivos de su auténtica dejadez... Sólo se dejaba llevar por las horas, los días... 
Casualmente, y mientras estaba sentada allí, pasó su antiquísima amiga energía. Tan sonriente como siempre, y con un aura que reflejaba alegría, entusiasmo y nerviosismo. Al cruzarse sus miradas, energía, muy potentemente le preguntó por su soledad constante, a lo que Apatía respondió: siempre soy así. energía, no hay nada ni nadie que pueda hacerme cambiar... Acuérdate que le hago honor a mi nombre... 
Energía normalmente acusaba al resto de sus defectos, y no dejaba pasar conductas como la que Apatía solía tener...
Después de una larga conversación, Apatía desistió de discutir con Energía, y simplemente asentía a todas las cosas que ella quería enseñarle, decirle...
Ay sí pudiera ser como ella! Tan feliz, tan enérgica, tan positiva, tan luchadora... Pero en su naturaleza, estas palabras no entraban por y para su manera de vivir... 
Por otro lado, Energía, envidiaba el poder tomarse las cosas, los sucesos, sin tanto ímpetu... Pero en su propia naturaleza no había cabida, tampoco, al desaire, a la monotonía, ni tampoco al pasotismo...

Quedaron de acuerdo en tratar de mezclar sus maneras, y así poder conseguir el equilibrio que tanto buscaban, tanto la una como la otra...

MORALEJA:
Cuando eres, o te sientes de determinada manera, tendríamos que saber mezclar las maneras, y poder quedarnos con la mezcla de las actitudes que nos gusten...

martes, 21 de enero de 2014

APRENDIENDO A APRENDER




Aprendiendo a aprender... Porque es ahora el momento idóneo para hacerlo...
No sólo necesito seguir aprendiendo cada día de la vida, si no que es absolutamente necesario que no me olvide que, a cada paso que doy, vienen todas esas enseñanzas que necesito y que son necesarias para seguir labrando mi futuro, que no es otro que el que decida.
Aprendiendo que cada día se aprende.
No sólo de las cosas malas que la vida nos pone en el camino, si no de toda aquella experiencia que sirva como profesor.
Cada segundo de tiempo es único para eso, para seguir aprendiendo. Y veo en mis gestos que lo hago, aunque en ocasiones mis pensamientos de disipen como sí no valieran, no teniendo valor. Pero se ralentiza mi alma al saber que debo tomarme unos minutos diarios para seguir aprendiendo y no dejarme embaucar por pensamientos negativos o que me dejen paralizada.
Necesito no obviar que mi aprendizaje es diario, y no tirar la toalla por cualquier cosa, o por cualquier circunstancia.
Llena de valor sigo, aunque en ocasiones me sienta débil, y piense que nada vale la pena, en realidad no es así... Son sólo aprendizajes de nuevo.
Aprendiendo a aprender, y no olvidar que ni quienes me hacen daño, y a quien le puedo hacer yo, sin intención...
Porque mi balanza oscila de lado a lado, y ese equilibrio es necesario para seguir caminando.
Sólo quiero seguir aprendiendo a aprender, y tenerlo claro. Ese será mi truco para seguir viviendo esta grata experiencia que no es otra que... LA VIDA 

sábado, 21 de diciembre de 2013

PENA







Es difícil reconocerse a uno mismo los sentimientos que realmente tienes o sientes sobre tu persona...Necesario meditar un poco sobre ello y ver qué es realmente lo que ves de ti...
Hoy me siento a pensar, y vorazmente el sentimiento que tengo es de PENA... Sí, siento pena de mi misma, de las cosas que hago mal, de lo poco que sé hacer, de la carencia total de auto estima... Tantas cosas que siento y veo que son así... Una pena, siento pena de mí...
No me puedo quejar sobre la vida que tengo... O mejor dicho, de la vida que me dan, que me regalan... Sería muy injusta, y ese no es precisamente mi defecto. Me quejo de mi misma... De lo valiente que he sido para muchas cosas y de la cobardía para conmigo que en la actualidad tengo... Una cobardía que desconocía, y que ahora me tiene atrapada sin salida. Esa cobardía se llama desesperación y frustración por no saber comportarme al gusto de la persona que quiero, y por no poder resolver mi vida de una manera auto suficiente como he hecho hasta ahora...
La verdadera injusticia conmigo es que me siento atrapada en mi mente, en mi cuerpo, en mi alma... Atrapada pues no estoy acostumbrada a ser dependiente... Dependo de todos para todo, y eso es difícil.
Las mañanas sola, pensando...
Las tardes sola, pensando...
Los pensamientos inocuos que me llevan a decir y actuar de una manera muy diferente a todo lo que quisiera... Siento impotencia conmigo misma... Impotencia, agresividad, rabia, frustración, melancolía, desesperación, asco...
Pero sobre todo siento pena... Pena de ser quien soy...
Pena de tener que reprimir mis instintos...
Pena de cambiar a cada instante mis moléculas por complacer, y que me tachen de egoísta...
Pena de mi misma...
Siento pena de sentir pena...


viernes, 8 de noviembre de 2013

SIRENA TRISTE



La sirena sólo miraba a su alrededor y no veía el mar por ningún sitio.
Decidió unos meses atrás, cambiar su larga cola roja, por unas piernas que le permitían caminar por la gran ciudad a la que se había trasladado. Se convenció que sería lo mejor, pues ya era hora de experimentar una vida fuera de su hábitat natural... Y así lo hizo.
No pocas mañanas se preguntaba sí había sido una buena decisión; y la respuesta era siempre la misma: sí. 
La sirena era terca por naturaleza, y en su vida hasta hacía poco tiempo, no practicaba el arrepentimiento, y seguía adelante con sus decisiones. Es por esta razón que, seguramente se auto convencía de que su acción había sido la mejor que podía haber tomado... Pero echaba de menos el mar... Cabalgar olas violentas o suaves. Visitar a sus amigas las caracolas, y desplazarse a lo largo y ancho de esas aguas cristalinas que le daban la vida.
Ahora el agua más cercana la tenía a cientos de kilómetros, y se sentía algo atrapada. 
Los ciudadanos no eran los más simpáticos, y muchas veces pareciera que hablaban idiomas diferentes, y no en pocas ocasiones se encontraba envuelta en discusiones que no entendía, o que no tenían ningún sentido. 
También sentía soledad, frustración, poca armonía... 
No había adrenalina en su vida. 
No había libertad para nadar sin barreras.
Las piernas le aportaron responsabilidades que ya tuvo hacia años, y que fueron las culpables de que su cola creciera y se fuera a vivir al mar...
Ahora se encontraba en la misma situación, aunque en diferente escenario, con diferentes personajes y con nuevas experiencias que, por supuesto, eran reconfortantes y positivas.
Pensaba constantemente que por algo sería, por algún motivo que aún desconocía, tenía que estar exactamente en el lugar donde estaba. 
Nostalgia también le acompañaba en ocasiones, como compañero inseparable.
Incluso las lágrimas aparecían por sus mejillas y se deslizaban como sí nada, por su cara...
Ya la cabellera le estaba creciendo en abundancia como un acto inconsciente de señal para volver al mar...
Confusión, melancolía, indecisión y baja autoestima estaban ya colgadas como medallas...
La sirena necesitaba tener respuestas cuanto antes, y saber más sobre lo que acontecería, y no lo conseguía. Solamente tenía que seguir esperando y viviendo lo que había decidido, sin rechistar, sin queja, sin nada... Porque era ese su más preciado tesoro, el saber que no tenía nada, y que todo lo que ocurriera, sería por la toma de decisiones que debía acatar...